El seguro de accidentes escolar es una modalidad muy habitual y que
tiene diferentes vertientes, dependiendo de si se trata de la
contratación obligatoria para todos los alumnos, según su edad y curso,
como si hablamos de alumnos mayores en diferentes circunstancias de su
actividad escolar. En esta infografía tratamos el tema en cada una de
sus variantes.
jueves, 10 de enero de 2019
jueves, 8 de noviembre de 2018
Un blindaje para las empresas: el seguro de asistencia jurídica

Además de negocios que pueden dar importantes beneficios económicos, las empresas
pueden convertirse en una fuente de riqueza, una manera de responder a
las necesidades de la ciudadanía e incluso una oportunidad para cambiar
el planeta. Pero ese panorama utópico que hemos dibujado se llena de
sombras al aterrizar en la realidad: dirigir una empresa, ostentar un
alto cargo en ella, etc. conlleva mucha responsabilidad.
Dirigir no es fácil, y más en sectores
en los que se soportan altas dosis de presión y hay demasiado en juego. Y
no hablamos sólo de dinero, que también, sino del bienestar de
numerosas personas, de la propia empresa o ajenas; o de la
responsabilidad que supone contribuir al cuidado del medio ambiente, el
desarrollo de una determinada tecnología o la calidad de la
alimentación. Todo ello mientras el negocio resulta rentable y todos
nuestros trabajadores cobran su salario a final de mes.
Quien dirija una empresa u ostente un
alto cargo debe conocer y asumir la gran responsabilidad que conlleva su
puesto, soportar la gran presión a la que se expone y, por encima de
todo, saber lidiar con los errores, con los suyos y con los de sus
trabajadores. Porque los va a cometer, casi seguro. Y quizás alguno de
ellos sea de vital importancia. Quien no se haya equivocado que tire la
primera piedra.
Como de la utopía hemos pasado al
catastrofismo, buscaremos equilibrar de nuevo la balanza. Ante la
perspectiva de errores, problemas y conflictos que se le presenta en su
camino los responsables de una empresa tienen en su mano contar con una
red de seguridad que le ayude en las caídas, le asesore y le proteja
ante situaciones conflictivas. ¿Cómo? Mediante la contratación de un seguro de asistencia jurídica para empresas.
¿Para qué sirve?
Este producto está dirigido esencialmente a la prestación de servicios de asistencia extrajudicial y a la cobertura de los gastos
en los que pueda incurrir la persona o empresa asegurada a consecuencia
de su intervención en un procedimiento judicial, administrativo o
arbitral. El seguro actuará exclusivamente en respuesta a situaciones de
conflicto causadas por la actividad empresarial o comercial que se haya
establecido en la póliza o deriven directamente de ella.
Las coberturas de un
seguro de asistencia jurídica empresarial deben, por lo tanto,
encargarse de proteger de la mejor manera posible el negocio. Veamos
cuáles son las principales de las que se hace cargo un seguro de este
ramo.
Comenzamos por una fundamental, la garantía de asistencia jurídica,
que se puede proporcionar telefónicamente aunque también puede
realizarse de otras maneras como presencialmente u online, dependiendo
del caso de que se trate. Gracias a ella un servicio de abogacía
asesorará al cliente en el ámbito de su actividad –bien sea ésta
comercial, mercantil o industrial- acerca de posibles litigios, sobre el
alcance de los derechos que le asisten y respecto a la mejor forma de
defenderlos.
La segunda gran garantía es la referente a las reclamaciones de daños,
que comprende las que se realizan a un tercero tanto por vía amistosa
como judicial. Gracias a esta cobertura el asegurado puede reclamar a
quien considere la indemnización que corresponda por daños y perjuicios,
se hayan causado voluntaria o involuntariamente; eso sí, siempre que
estos se hayan producido en el ejercicio de su actividad.
Las reclamaciones pueden efectuarse por
daños corporales; daños materiales al local que se haya designado en las
condiciones particulares del contrato; daños materiales a los bienes
muebles de la propiedad del cliente -mobiliario, maquinaria, equipos
electrónicos o informáticos, útiles, mercancías, productos propios de la
actividad laboral…-; perjuicios causados por la sustracción voluntaria
(dolosa) de los bienes muebles o del dinero, contemplando también los
casos de infidelidad de empleados; y perjuicios patrimoniales derivados
de los daños, incluyendo la pérdida de beneficios.
El otro gran grupo de coberturas es el de reclamaciones por incumplimiento de contratos,
que pueden ser de todo tipo: de arrendamiento de servicio
-profesionales del sector al que se dedique la empresa, seguridad,
limpieza, técnicos encargados de la reparación- , de suministro o sobre
bienes muebles (compraventa, arrendamiento o depósito de útiles, equipos
de informática y electrónica, maquinaria, productos relativos a la
actividad asegurada, mercancías…).
Por último, entre las garantías de este producto está la defensa.
Por supuesto la de la responsabilidad penal tanto de la empresa como de
los empleados, pero también de la responsabilidad civil, de los
derechos sobre el local del negocio o en contratos laborales. Este
ramillete de coberturas también puede hacerse cargo de la defensa en
asuntos administrativos o ante la inspección de trabajo si fuera el
caso. O incluso en otros seguros.
El objetivo final es que la empresa
cliente obtenga respuesta ante prácticamente cualquier situación adversa
que se le presente, en los casos en los que haya sido causa o parte de
esta y en las que sea la víctima. Un buen seguro de asistencia jurídica
es una necesidad y una buena garantía para la dirección de la empresa.
martes, 30 de octubre de 2018
¿Cómo rellenar un parte amistoso?
En caso de accidente con un contrario, la forma más habitual de solucionar el conflicto es mediante un parte amistoso del seguro del automóvil en el que ambas partes reconocen los daños, la responsabilidad de los hechos y dejan constancia de sus datos personales para facilitar el trabajo de las aseguradoras a la hora de tramitar el siniestro.
Como ya he recibido varias dudas a través del blog sobre en qué consiste una declaración amistosa de accidente, cómo rellenarla o qué hacer con ella más adelante, he decidido escribir este post explicativo para que sirva de guía.
¿Cómo rellenar una declaración amistosa de accidente?
- En la primera parte hay que incluir la fecha y hora del accidente y el lugar donde haya ocurrido.
- Además, es necesario especificar si ha habido daños personales y materiales (además de los sufridos por los vehículos) y si hay testigos del accidente, en cuyo caso hay que registrar también sus datos de contacto.
- La segunda parte se centra en los datos de cada asegurado y su vehículo. En cada una de las columnas debe anotarse:
- Nombre, nacionalidad, dirección y teléfono de contacto del asegurado.
- Modelo, marca y matrícula y lugar de matriculación del vehículo y del remolque, si lo tuviera.
- Nombre de la aseguradora, número de póliza, número de Carta Verde (cuando en el accidente estén involucrados conductores extranjeros), nombre, dirección y teléfono de la agencia o corredor de seguros. También se deberá señalar si el seguro contratado cubre los daños propios, es decir si es a Todo Riesgo. Todos estos datos se consultarán en la póliza correspondiente.
- Nombre, nacionalidad, dirección, teléfono de contacto y número del permiso de conducir del conductor.
- Indicar el punto de choque inicial con una flecha en un dibujo en el que aparece dibujado una moto, un coche y una furgoneta.
- Daños apreciados en el vehículo
- Circunstancias, donde hay que esclarecer cuál ha sido el motivo del accidente, por ejemplo “daba marcha atrás” o “cambiaba de carril”.
- Un croquis con la representación aproximada del lugar del accidente y de cómo se ha producido. Además aquí debe quedar constancia de cuáles han sido los daños que ha sufrido el vehículo. Es importante indicar siempre los sentidos de la marcha de cada uno de los vehículos, el punto de choque inicial, la posición de los vehículos en el momento del choque y la dirección seguida por ambos, ya que esto puede ayudar a esclarecer las circunstancias.
- Observaciones, donde deberemos indicar todos aquellos datos adicionales de relevancia a los que no hayamos hecho incidencia en otros apartados.
- Firma del conductor.
Una vez rellenado el parte cada una de las partes debe quedarse con una copia que debe ser idéntica a la otra. Una vez hecho esto ningún conductor podrá añadir más datos a sus declaraciones.
¿Qué hacer una vez rellenado el parte?
Tras rellenar la declaración amistosa, cada una de las partes involucradas en el accidente debe ponerse en contacto con su compañía aseguradora en un plazo máximo de 7 días y remitirle la copia firmada para que se inicie el proceso de tramitación y reparación.Cada aseguradora se encargará de correr con las gastos de la reparación del vehículo de su asegurado y después ambas aseguradoras determinarán cuál es la parte culpable del accidente. Una vez determinado qué conductor ha sido el responsable del siniestro, pueden darse varias situaciones:
- El conductor no culpable no asume ningún tipo de coste ni consecuencia.
- El conductor culpable no asume ningún coste si tiene un seguro a todo riesgo. En este caso será la aseguradora la encargada de responder por los gastos de reparación de ambos vehículos, aunque lo más probable es que esto provoque un encarecimiento en la póliza del asegurado para su renovación.
- Si el conductor culpable tiene un seguro a terceros debe asumir el coste de sus reparaciones, pero su aseguradora se encargará de cubrir las del conductor no culpable.
Consejos para rellenar el parte amistoso
- Escribe en letra mayúscula para facilitar su lectura y comprensión
- Haz fotos con el móvil: pueden servirte como pruebas en caso de no llegar a acuerdo
- Mantén la calma y asegúrate de que está completo. No firmes nada si no estás conforme con lo declarado por el contrario
- No añadas nada una vez os quedéis cada uno con su respectiva copia, ya que probablemente invalidará el proceso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




